lunes, 22 de agosto de 2011

El Vendedor de Relojes

Si alguna vez un vendedor de relojes se te atraviesa en el camino
Diciendo que el remedio a tus problemas tiene, revertiendo tu destino
Mira a este gran hombre a los ojos y dile
Que caminos has recorrido muchos: anchos, angostos, largos, cortos, silvestres, y pavimentados
Dile que de vez en cuando de camino te has equivocado
Pero que todo esto igual enriquece tu mapa…

Entonces el tratará de hacerte ofertas.
Éste es más económico; éste sana toda herida; compra éste si deseas cambiar tu vida
Querrá comprar tu alma, sabio amigo, pero de todos modos serás fuerte.
“Que tenga un buen día señor. Yo controlo mi propia suerte.”

Para Joseph.

2 comentarios:

  1. Por alguna razón me imaginé toda la escena: de tarde, así, casi noche. Pero no fue un hombre vendiendo relojes: fue una mujer ofreciendo amores.

    ResponderEliminar